marihuana medicinal Archivos - angrowsol

¿Sabías que los cannabinoides se producen de forma natural en la leche materna?

cannabis y lactancia

Compartimos con todos vosotros esta noticia que ha salido publicada en Natural News y ha sido traducida por lamarihuana.com.

Nos encontramos diferencias de opiniones sobre la lactancia y la marihuana pero lo cierto es que el siguiente estudio dice lo siguiente;  se han encontrado  los receptores cannabinoides están presentes naturalmente en nuestros cuerpos y que los niños dependen de estos endocannabinoides.

Un estudio encontró que los receptores cannabinoides están presentes de forma natural en nuestros cuerpos y que los niños dependen de estos endocannabinoides.

Varios estudios científicos importantes concluyen que la leche materna humana contiene de forma natural muchos cannabinoides que son vitales para el desarrollo humano. Nuestros cuerpos poseen proteínas conocidas como receptores cannabinoides específicamente diseñados para procesarlos. Cuando las membranas celulares se activan por los cannabinoides, se ofrece una protección contra los virus, las bacterias, el cáncer y más.

La leche materna humana es una fuente de endocannabinoides, estos compuestos actúan como neuromoduladores que estimulan el proceso de succión mediante la activación del motor oral de la musculatura, lo que ayuda a enseñar a los niños a comer. Sin ella los recién nacidos podrían no querer comer o incluso no saber cómo.

El cuerpo tiene 2 tipos de receptores cannabinoides. Existen los CB1 en el cerebro y los CB2 que se encuentran en el sistema inmunológico y en el resto del cuerpo. Ambos receptores cannabinoides responden a otros obtenidos de la leche materna o la marihuana consumida. Nuestros cuerpos fueron creados para estas sustancias nutritivas que nos protegen de todo, desde el sistema nervioso para el sistema inmunológico.

Los endocannabinoides se descubrieron en la leche materna y los receptores CB1 aparecen como críticos para la extracción. El European Journal of Pharmacology publicó un estudio sobre los receptores endocannabinoides en el 2004 y que decía:

                           “Las implicaciones clínicas de estos nuevos desarrollos son de largo alcance y sugieren un futuro prometedor para los cannabinoides en la medicina pediátrica por las condiciones que incluyen” fracaso-no-orgánico para prosperar ‘y fibrosis quística. “

En un estudio sobre los endocannabinoides publicados en el 2006 en la revista Pharmacological Reviews y titulado Comentario Farmacológico , los investigadores del Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Laboratorio de Estudios fisiológicos del alcoholismo descubrieron más beneficios de los cannabinoides.

Tienen la capacidad de promover el metabolismo energético adecuado y regular el apetito, también pueden tratar trastornos metabólicos y la esclerosis múltiple y los beneficios no terminan ahí.

Cientos de estudios publicados muestran la utilidad y seguridad de los cannabinoides como un nutriente promotor de la salud . Tienen el poder de prevenir las enfermedades y su potencial en realidad parece no tener límites. Con la aparición de cualquier nuevo mercado surge una gran fluctuación en productos de calidad y eficacia. Por suerte los científicos en CWC Labs, con su propia norma independiente ISO de Health Ranger’s, han desarrollado los medios para poner a prueba los extractos de cáñamo para confirmar su autenticidad. Mike Adams incluso ha unido fuerzas con Native Hemp Solutions para elaborar un extracto de cáñamo con un contenido en CBD validado por laboratorio, por lo que hay al menos un producto en el mercado en el que se puede confiar.

Todas las respuestas sobre el uso del aceite de cannabis

aceite-de-cannabis

Hay evidencia empírica de niños que prácticamente dejaron de tener convulsiones gracias al aceite de cannabis que muchos consideran revolucionaria. Este miércoles, la Cámara de Diputados (Argentina) aprobó por unanimidad el uso de este aceite con fines medicinales, proyecto que ahora debe ser tratado por el Senado. La noticia reavivó el debate sobre la marihuana aunque también disparó dudas y consultas, lo que motivó la necesidad de un grupo de neurólogos de esclarecer datos confusos que circularon en las redes sociales e inclusive en los pasillos del parlamento.

La iniciativa permite importar el aceite de cannabis para los pacientes con indicación médica, pero no contempla el autocultivo, un reclamo de las familias que ya tratan a sus hijos con este producto. El proyecto faculta al Ministerio de Salud a proporcionar de manera gratuita el medicamento a los pacientes con epilepsia refractaria, autismo u otras patologías.

¿La marihuana conseguible en Argentina es equivalente a la producida en Estados Unidos y Europa? ¿Se puede fabricar el aceite de manera casera? 

Parte de la clave para acercarse a las respuestas es la componente “cannabidiol”, uno de los principales elementos del cannabis.

El doctor Alejandro Guillermo Andersson, Director del Instituto de Neurología de Buenos Aires, explicó que la nueva regulación es bienvenida pero que “ya se venía importando el aceite de cannabis”, aunque con los respectivos costos del caso. “Tengo pacientes con epilepsia refractaria y a ellos les vengo recetando el aceite desde hace un tiempo”, comentó.

 

“El problema es que es muy caro. Un frasquito de 100 ml puede salir entre 250 y 275 dólares. Y por mes se pueden necesitar hasta dos frasquitos”, detalló.

 

En cuanto al tipo de planta de cannabis alertó: “Una cosa es el aceite de cannabis con un tipo y una proporción de cannabidiol conseguible en Estados Unidos y otra es la que se puede conseguir en las calles de Buenos Aires con mucho THC, que es la droga llamada ‘recreativa’. Y el cannabis medicinal no es para fumar, es para procesar en aceite, y tampoco es cualquier planta. Se necesitan especificaciones muy precisas para cada caso y no se puede hacer de manera correcta en la casa de cada uno.

Por último Andersson subrayó el hecho de que el cannabis medicinal necesita aún ser acompañado por otras medicaciones complementarias. “Los pacientes están mejor con el anticonvulsionante que provee el cannabis, vale la pena intentarlo en cada caso, pero no es la panacea, hay que seguir investigando”, concluyó el experto.

El punto más polémico giró en torno al autocultivo, que no está contemplado en el proyecto impulsado por el oficialismo, por lo que quienes lo hagan pueden ser tratados como “narcotraficantes”. “Necesitamos que nos dejen de criminalizar. Hoy cultivamos porque es la forma más democrática de llegar a la planta y porque hay que encontrar entre todas las cepas la que mejor resultado le dan a nuestros hijos”, explicó Pamela Vicente, madre de una niña epiléptica de 11 años e integrante de la organización Mamá Cultiva.

Según ella, “el aceite que proponen importar de Estados Unidos es de una única cepa y le hace efecto al 20 por ciento de los chicos que hoy están en tratamiento”.

De momento, en la iniciativa legislativa que ahora deberá analizar el Senado se incluyó una modificación para que el INTI y Laboratorios Nacionales puedan realizar el cultivo del aceite de cannabis destinado a la investigación. También dispone que la ANMAT permita la provisión de manera gratuita.

 

Fuente: TN

¿Se puede ser alérgico a la marihuana?

alergias

Ahora que está aumentando el uso de la marihuana y con la legalización en muchos Estados (EEUU) las alergias a esta planta van a ser cada vez más comunes, y todos estos casos solo serán el comienzo, explicó el Dr. Purvi Parikh, un inmunólogo de una organización sin ánimos de lucro que promueve la educación y la investigación de la alergia.

Alérgenos en la marihuana

Hay varias cosas dentro de la marihuana que se han relacionado con alergias sensibles en los consumidores. La primera es el polen de cannabis, que comúnmente es producido por las plantas masculinas y “las plantas hembras que expresan flores masculinas hermafroditas.”Un estudio destacó que el 73 por ciento de los participantes con baja tolerancia al polen de marihuana también fueron sensibles a otras plantas de tipo cáñamo, ambrosia y Cardo ruso. Como el típico polen de las alergias, este tipo de condición se manifiesta externamente a través estornudos, dolores de cabeza y ojos llorosos.

¿Pueden ser las personas alérgicas a las flores del cannabis hembratambién? Estudios anteriores sugieren que las proteínas de la planta podrían estar causando reacciones no deseadas en algunos individuos. Investigadores han descubierto la Rubisco, una proteína de la planta encontrada en las malas hierbas que ayuda a la conversión de dióxido de carbono en azúcar natural, estrechamente relacionada con las alergias en otras plantas y potencialmente al cannabis. Curiosamente, en un informe del año 2011, los científicos encontraron que la mayoría de las personas que son sensibles a la marihuana, también pueden serlo al tabaco, al tomate o al melocotón.

En el estudio del año 2011, fue encontrado que esa alergia al polen no se asociaba con la alergia al cannabis. Esto implica que habrá personas que podrán ser alérgicas sólo al polen, o a los otros alérgenos presentes, y que es poco probable que alguien que sea alérgico a los dos, dijo Seshata de Sensi Seeds.

Recomendaciones para las alergias al Cannabis

Si su alergia al cannabis está asociada con los ingredientes utilizados durante el cultivo, lo recomendable sería tener cultivos limpios. Para personas que son ligeramente sensibles a la planta, se recomienda evitar la exposición en grandes cantidades, ya que pueden desencadenar reacciones alérgicas. Si el humo de la marihuana le está causando problemas, puedo explorar otros medios para seguir disfrutando del cannabis, como por ejemplo comestibles, bebidas o tinturas.

Por último, como con todas las alergias, lo ideal sería tener un diagnostico correcto de un médico.

 

Fuente: Yerba.es

 

La marihuana es la elección medicinal que más personas eligen cada día

canabis-terapia-medicinal

Cuando leemos cualquier noticia sobre alijos de marihuana, prohibiciones o nuevas leyes despenalizando su uso lúdico o medicinal, o debates sobre permisividad o más o menos tolerancia, casi nunca pensamos que sea un tema de verdadero interés público, como podría serlo la potabilidad del agua o la investigación con células madre.

Sin embargo, cada vez más enfermos acuden a la marihuana medicinal como alternativa, medida paliativa, o para diversificar un tratamiento que a veces se fija en el síntoma olvidando cómo este repercute en el resto del organismo.

Para entender a grandes rasgos el problema al que se enfrentan estos enfermos en España, tenemos que comprender que no existe ninguna institución que dispense legalmente cannabis, ni médicos que receten esta sustancia y la prescriban.

Así, en el mejor de los casos, los enfermos de glaucoma, cáncer o fibromialgia cultivan su propia marihuana, comprando previamente las semillas por internet, o en el peor de los casos recurren a la compra de esta sustancia en la calle.

Este es quizás el punto más problemático de esta cuestión, que obliga a enfermos en situación de vulnerabilidad a enfrentarse a la compra de una sustancia ilegal en la calle y sin garantías.

Es irónico que todo un mercado se despliegue en internet vendiendovaporizadores (que se usan sobre todo con fines médicos) o diferentes tipos de semillas y ofreciendo una valiosísima información, mientras que en la realidad hay una auténtica falta de opciones.

Claro que no sería la primera vez en que la realidad va por delante de la legislación…y viceversa. Por eso, cada vez que escuchemos una noticia sobre marihuana, deberíamos entender que quizás es un tema que está más cerca de las cuestiones serias que de los vicios adolescentes.

En esto, Estados Unidos es un gran referente, y una vez más se sitúa a la vanguardia de las reivindicaciones de los consumidores que escogen esta vía como alternativa a la medicina tradicional.

 

Fuente: Growlandia.com

“Le doy marihuana a mi bebé para salvarle la vida”

Marihuana y tratamientos médicos

Impresionante historia de unos padres  y su bebe. Fuente El Mundo 

 

– Se llama J., tiene dos años y dos meses, sufre Síndrome de West y, probablemente, sea el consumidor de cannabis más joven de España.

– Sus padres piden el anonimato: de conocerse su identidad, podrían quedarse sin la custodia del hijo.

Tiene dos años y dos meses,mdice “mammma” y “abbbaaaa”, utiliza el andador a diario y probablemente sea el consumidor de marihuana más joven de España.

No es que J. se lleve la sustancia a la boca como una golosina.

No nos referimos a la imagen hiperbólica de un bebé fumando.

No es ésta la historia de un adicto con pañales.

Sino la crónica de la batalla enconada de unos padres que tratan de salvarle la vida al hijo.

Desde que J. toma su dosis pautada de un tipo específico de cannabinoide llamado cannabidiol (CBD), las crisis epilépticas que le genera el Síndrome de West han remitido como por ensalmo, el niño ha vuelto en sí y -lo que es más importante- el electroencefalograma ha dejado de parecerse al perfil de una etapa montañosa del Tour. Esas etapas llenas de picos altísimos, extenuantes, nerviosas, en las que los hombres acaban reventando como granadas de mano.

Si no revelamos su nombre, si no localizamos el lugar donde tuvo lugar este encuentro, si no desvelamos este contraluz, van a entender muy bien los motivos: a los padres le podrían quitar al hijo si se revela su identidad.

(…)

-Antes del tratamiento con CBD, el niño tenía hasta 250 espasmos al día.

-¿Y ahora?

-Prácticamente han desaparecido. En el último electro no hay rasgos de epilepsia.

-¿Sois conscientes de las consecuencias legales si esto se supiera?

-Sí, claro, sabemos que nos podrían retirar la custodia del niño. Pero si le estamos dando marihuana es para que mejore. Cada crisis le genera un daño irreversible. Y nuestra carrera es desesperada. El 90% de las conexiones neuronales se generan entre los cero y tres años… ¿Ves? No tenemos tiempo… Yo no le puedo reprochar a un médico que no sepa, que no arriesgue. Porque él no tiene la motivación que tengo yo.

Suena una llave en la puerta. Es el padre con el crío.

-Mírale [la madre señala al pequeño y lo coge]. Esta es mi motivación.

Baste con señalar que sus padres son dos profesores de Secundaria. Que tienen otro hijo sano de cinco años que nos ha recibido disfrazado de momia. Que la enfermedad del hermano le genera retraso mental, grave alteración psicomotora, convulsiones y la imposibilidad de andar y de hablar. Que la motivación de la que habla la madre está ahora mismo en el suelo, panza arriba, jugando con una cortina, un niño de más de dos años con una edad mental de 10 meses. Que el protagonista de esta historia se parte con la única pregunta que le planteamos.

Esto es.

-¿Cucú…?

-Tassss.

(…)

J., dos años y dos meses CARLOS GARCÍA POZO
Cuando nació en 2013 era un querubín de tres kilos y medio, el muñeco del anuncio, un llanto que sonaba bien, las cuatro gestaciones de Vivaldi.

Hasta que al mes y medio comenzaron los movimientos espasmódicos, la imagen estridente de un bebé haciendo algo parecido a un abdominal.

-Llegó un momento en que se quedaba rígido, con el cuerpo arqueado hacia atrás. Acabamos en Urgencias, le hicieron pruebas y allí nos dijeron lo que tenía: síndrome de West, la epilepsia del lactante -relata la madre-. Al final estuvo 40 días hospitalizado. Y a partir de ahí empezamos un recorrido donde hemos probado de todo… Antiepilépticos, Zonisamida (anticonvulsivos), Depakine, inmunoglobulina intravenosa, dieta cetogénica… Todos estos fármacos tienen muchos efectos secundarios. No reducían las crisis y el niño estaba como drogado. Muchas veces ausente. Ido. Como mirando al infinito.

-Y como no funcionaban los tratamientos -interrumpe el padre-, tuvimos que ir por delante de lo tradicional.

A la madre le dijeron que fuera apuntando en una libreta la frecuencia de las crisis -yo la llamo “la puta libreta”-, su intensidad y su duración.

Y aquí mismo la trae y nos la muestra. Hojas y hojas garabateadas con números y notas al margen. Como quien te enseña un diario íntimo.

Abrimos a voleo y nos sale el 26 de diciembre de 2014. Ese día hay registradas seis crisis epilépticas. La primera fue a las 9.00 horas y la última fue a las 23.45. En total, 215 espasmos. Mordiendo en el sistema nervioso del niño como picanas.

A la madre le dijeron que apuntara todo aquello con minuciosidad de contable, pero ella hizo más.

Mirar por internet primero.

Beber con avidez de todas las fuentes después.

Comprobar luego que lo que es legal en Colorado o California, pongamos por caso, no lo es en España.

Y entrar finalmente en Google -mientras el hijo se le iba- para escribir lo siguiente antes de darle a la tecla del enter. Como quien manda un mensaje de SOS al mundo dentro de una botella: “El mejor CBD de España”.

(…)

Hay un aire de clandestinidad en esta casa baja de aventureros sin mapa. Como si los padres hubiesen muñido algo malo, ya ven, por el hecho de encargar un aceite al rescate del hijo que esta vez tiene remite de EEUU.

Buena parte de la familia lo desconoce. En los trabajos de ambos padres no lo saben. No tienen ni idea en el colegio. La neuropediatra ignora lo de esta nueva suma: J., sus dos años y la marihuana.

En España un adulto puede consumir cannabidiol siempre que el THC -la sustancia prohibida- no supere el 0,2%. El que toma J. desde enero asciende al 0,5%. Con un 9% de CBD que ha propiciado el milagro.

Así que el hipotético delito no sólo sería rebasar el límite. Sino darle el producto a un menor, ahí lo tienen, que se tapa la cara como si fuera un famoso.

“Cuando le quitamos los antiepilépticos, descubrimos a J. Hay niños con los que funcionan estos fármacos. Con el nuestro, no. Hemos probado de todo antes que con CBD. Hemos agotado la medicina convencional. Decían que estábamos locos cuando decidimos retirarle los medicamentos. Pero ahí están los electroencefalogramas de 24 horas. La epilepsia prácticamente ha desaparecido. Y eso es una buenísima señal. Pido que no nos juzguen por esto. Y a quienes no lo comprendan que se pregunten qué harían ellos para tratar de salvar a su hijo”.

Trazaron su hoja de ruta a rebufo de unos amigos heroicos que lo dejaron todo y se fueron con sus dos hijos de seis y siete años con síndrome de Dravet a vivir a Colorado, porque allí estaba el oro. En aquel estado probaron las terapias con cannabidiol bendecidas en América. Era lo que buscaban: el 98% de las crisis de aquellos dos niños desapareció.

Y esa es la estela seguida. Igual que cuando miras el polvo de estrellas de un cometa y pides un deseo.

-Entonces caí.

-En qué.

-En que la pregunta que me comía era la siguiente: ¿por qué mi niño no iba a tener la misma suerte que los niños de Colorado? A ver.

(…)

El santo grial es menos espectacular de lo que uno imagina.

Ni viene en una copa repujada.

Ni te ciega cuando lo miras.

Dentro del botecito de 15 mililitros hay un líquido aceitoso que no es otra cosa que el cannabidiol. Cuesta 250 euros, sabe a rayos y a J. le tienen que dar el proverbial biberón justo después de la dosis (0,4 ml), engañándolo, porque al probar la sustancia el niño se zafa como cuando a un vampiro le ofreces zumo de ajo.

-¿No le gusta o qué?

-Es que amarga mucho. Pero le metemos el bibi rápido.

“Los artículos 368 y 369 de nuestro Código Penal castigan con elevadas penas de prisión a las personas que proporcionan o dispensan o favorecen el consumo de sustancias estupefacientes (como puede ser la marihuana y sus derivados siempre que sean psicoactivos) máxime cuando se dispensan a menores de edad”, reflexiona Helena Echeverri, abogada especializada en la materia. “Hay un peligro: que la Administración retire la custodia de los menores a los padres que les dan a sus hijos estas sustancias. Pero en este caso está claro que existe una eximente (o en su defecto una atenuante) de estado de necesidad en el actuar de los progenitores. Cualquier padre haría lo que fuera por mejorar la calidad de vida de sus hijos cuando la medicina tradicional no le proporciona una solución”.

Si no ven temblar a J., si no ven al hijo con la mirada perdida, si no le ven en el trance espasmódico de la crisis, entonces ellos dos están “mejor”, te dicen, sonríen, se encogen de hombros.

La madre ya dejó atrás la depresión y las sombras. Y en este salón la luz del sol empieza a entrar por todas partes -vivífica, redentora, natural- como esas plantas mustias que se vienen arriba con el riego.

Siete veces a la semana hay fisioterapia. Tres veces hay logopedia. Dos veces hay terapia ocupacional. Una vez hay hidroterapia. Aquí todos los días hay futuro.

“Son pocos los padres que se atreven con esto. No es sólo el miedo a hacer algo ilegal. No es sólo el desconocimiento. Sino que también están los prejuicios”, nos explican. “Está mucho mejor que hace cuatro meses y mejor que hace un año. Nos sentimos impotentes al no poder gritar a los cuatro vientos que este tratamiento es eficaz contra la epilepsia más resistente y tener que hacer todo lo contrario: callar y escondernos por miedo al peso legal”.

J. repta pero no anda, ha empezado a tratar de caminar de la mano del padre, interactúa, se ríe, te imita, dice “papá” y dice “aba”, asiente con la cabeza y se señala a sí mismo. Igual que cuando un futbolista se pide tirar el penalti decisivo. Ahí va.

Si a ustedes estos avances les parecen poca cosa es que no han entendido nada.

Mirando el nuevo electroencefalograma, uno se queda sin palabras. El hermano sano de cinco años que nos ha recibido disfrazado de momia, no.

-¿Y J. por qué no habla?

Ilegal en España, legal en Estados Unidos

Lo que es ilegal en España es legal en 23 de los 50 estados de EEUU: el uso terapéutico de los cannabinoides para ciertas enfermedades. En nuestro país, el único fármaco admitido es el Sativex, cuya dispensa es gratuita sólo si es para enfermos con esclerosis múltiple. En todas las demás patologías, el paciente debe abonar su precio: 510 euros. Este coste elevado es lo que desincentiva la compra y hace que los enfermos tengan que acudir a las redes alternativas de consumo. “El medicamento existe y funciona. El problema es que se usa para una patología concreta”, señala Carola Pérez, aquejada de dolor crónico neuropático y presidenta de Dosemociones, asociación sin ánimo de lucro que asesora sobre el uso médico del cannabis. “Hay resistencias. Por desconocimiento y por negocio. Con la planta te quitas todas las pastillas. ¿Eso quiere la industria?”

Historia de una madre que cambio la quimioterapia por tratamientos con cannabis

marihuana medicinal Angrowsol

Os dejamos un vídeo en la que Sierra Riddle, madre de un niño diagnosticado por leucemia, Riddle London, nos cuenta como decidio los tratatamientos agresivos de quimioterapia y radiación y empezar a tratarle con tratamientos con cannabis.

La familia se mudo de Utah a Colorado para beneficiarse de las leyes de cannabis marihuana del estado y empezó a tratar a Landon  con líquidos tanto de cannabidiol o CBD, y tetrahidrocannabinol, también conocido conocido como THC. Cuenta la mamá de Landon que en las 4 primeras semanas pudieron ver la mejora del niño.

Los usuarios de la  marihuana medicinal nos cuenta que el THC además de provocar esa sensación de colocón,  también puede ser un analgésico eficaz e inhibidor de la sensación de nauseas.

Os aconsejamos que veáis el vídeo y escuchéis a la madre y al  propio niño como cambió su calidad de vida desde que comenzó el tratamiento con marihuana medicinal.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Debes ser mayor de edad para acceder a la web

Verifica tu edad